En esta sección hablaremos de:
De verdad: … NO DA LA FELICIDAD
Que el dinero no da la felicidad parece algo obvio a quien padece una enfermedad incurable o ve sufrir por ella a quien ama, tampoco vale gran cosa para el que sufre por falta de amor, para los solos o los abandonados. En esos momentos el dinero es una birria.
No parece tan obvio sin embargo para los demás, es decir para los sanos y queridos. Para la mayoría de nosotros, que siempre apostillamos "No da la felicidad pero ayuda a conseguirla", "A mi si, pero yo soy muy raro" o "La pobreza tampoco da la felicidad".
El dinero proporciona unas cuantas cosas pero no puede comprar otras. Sin duda alguna es cómodo y facilitador pero es un bien sobrevalorado.

No fui feliz los primeros años de mi vida, sin embargo siempre he luchado y buscado la felicidad y he leído cuanto he podido al respecto. Cuando decidí escribir sobre dinero y felicidad, releí a todos los grandes maestros, sin encontrar nada mas allá de las historia del rico arruinado que en vez de suicidarse volvió a hacerse rico. Claro, es demasiado obvio pensé, pero… Poco a poco y siempre considerando la tristeza que da la falta de dinero, acabé dándome cuenta de que en realidad TODO hablaba de felicidad y dinero, pero lo hacía a través de los ingredientes que componen la felicidad y que modifica el dinero o su ausencia: Autoestima, Preocupación o Miedo al futuro, Excitación o Aburrimiento, Miedo a defraudar al prójimo, Sentimiento de culpa…
Me dispongo, con la ayuda de los maestros, a demostrar que se puede y se debe ser feliz aun cuando nuestros ingresos han descendido enormemente y nos vemos obligados a renunciar a un buen numero de cosas a las que estábamos acostumbrados.
Una salvedad importante: Cuando hablamos de felicidad "Sin Dinero" nos referimos a sin consumismo, sin moda, sin marcas, sin viajes, incluso sin "vida excitante". Es decir, damos por sentado que las necesidades básicas de alimento y alojamiento están, aunque solo sea de manera básica, resueltas. Para las personas que han perdido su casa o no tienen dinero suficiente para comer no tenemos más que nuestra compasión y mejores deseos, pero no podemos darles un solo consejo que suavice su pena.
NO PODEMOS PERMITIRNOS SER INFELICES POR FALTA DE DINERO

No podemos ser infelices por no poder:
Cuando podemos ser felices por tener:
Es decir, no podemos consentir la amargura por falta de dinero siempre que tengamos los verdaderos ingredientes de la alegría.
Por su extensión, vamos a huir de la felicidad como tema general, hay mucho y bueno escrito al respecto, y vamos a centrarnos en las ideas y sentimientos sobre pobreza y desgracia en sus distintos aspectos, combatiéndolas y transformándolas en sentimientos de felicidad, a pesar de tener menos dinero.
AUTOESTIMA Y DINERO (volver al principio)
Uno de los aspectos más importantes para ser felices es querernos y valorarnos a nosotros mismos suficientemente o incluso abundantemente. O sea TENER UNA ALTA AUTOESTIMA. ¿Quién puede ser feliz si piensa que es una escoria indigna sin derecho a nada? La falta de estima o respeto por nosotros mismos nos hace estar siendo humillados e insultados de manera continua por la persona que siempre nos acompaña… Yo mismo. Este comportamiento es una atrocidad en si mismo, debiéramos, al menos, hablarnos como lo haríamos a un amigo. A muchos de nosotros NO nos sonará raro "oírnos" decir: "Es que soy imbécil", "No aprendo","Hay que se idiota", "Me lo merezco"… ¿Podemos imaginar que un amigo viene agobiado por un problema y le contestamos: "Es que eres imbécil, no aprendes, hay que ser idiota, te lo mereces"? Señores, al menos, tratémonos como a un amigo.
La pérdida de ingresos o de trabajo puede deberse a muchas razones, en este momento lo más probable es que sea coyuntural, pero a mi peor enemigo (YO) le puede parecer una razón estupenda para machacarme. Si somos del tipo (muy frecuente) de personas con baja autoestima seremos capaces de encontrar errores o defectos propios que hayan hecho que me hayan despedido a mí y no a otro. Incluso podemos reprocharnos no haber sido adivinos y haber pronosticado esta situación para haber jugado nuestras cartas de otra forma en el pasado. También podemos auto-humillarnos incluyéndonos en el ejercito de los perdedores e imaginándonos (estando seguros) cómo los otros ahora nos miran de otra manera.
La solución para no permitir que nuestra autoestima se vea perjudicada por la falta de dinero o el paro consiste en ser razonable y objetivo, en pensar con la cabeza y no con prejuicios y en evaluarnos desde fuera afectuosamente… Es decir tratarnos como a un amigo: "No pudiste verlo venir, nadie lo vio. Hiciste lo que te pareció mejor, con tu mejor intención y con los datos que tenías en ese momento. Si hubieses tenido una bola de cristal para ver lo que ahora sabes hubieras hubieses hecho las cosas de otro modo, pero las bolas mágicas no existen".
La situación actual ha dado al traste con miles de carreras prometedoras, algunas por edad no podrán ya nunca recuperarse, el mundo entero sabe que no es culpa del individuo sino de la coyuntura. La única vía que le queda a la persona inteligente es LA ADAPTACIÓN. Es más, muchos autores definen la inteligencia, principalmente, como capacidad de adaptación a las circunstancias. Ver: es.wikipedia.org
SIEMPREdebemos querernos y tratarnos bien, nunca debemos atormentarnos. Ahora lo que nos toca, a los que hemos bajado estrepitosamente en la escala económico-social es querernos más aun y aprender a posicionarnos en un nuevo estatus con el máximo orgullo y la mayor sensatez, no ceder en absoluto a los pensamientos derrotistas y fustigantes y tirar para adelante con lo mejor de nosotros, nuestra máxima autoafirmación personal para hacernos un nuevo hueco en esta nueva situación y para aprender a ser FELICES CON MENOS DINERO
Veremos más en el apartado Dinero y Culpa, porqué y como no martirizarnos, ni por las cosas de las que somos inocentes, ni siquiera por aquellas que sí son consecuencia de nuestros actos (de estas lo inteligente es aprender la lección y un razonable propósito de la enmienda) Debemos mantener siempre (o lo mas posible) el Pensamiento Positivo, esa saludable opción en contra de la forma negativa de ver la situación, a nosotros y al mundo entero. Debemos vernos afectuosamente y recordando lo que de bueno hay en nuestros actos (al menos lo que hay de bienintencionado, que seguro que es mucho) No permitamos, ni demos cancha a pensamientos que nos hagan daño respecto a que no tengo dinero porque soy una persona defectuosa e indigna. Por el contrario, alimentemos la idea de afecto y simpatía hacia nosotros mismos, veamos las situaciones de falta de dinero de una forma creativa, buscando alternativas baratas o gratis que nos den satisfacciones, eso es lo que pretende que consigamos esta página.

POBREZA Y PREOCUPACIÓN (volver al principio)
El miedo y la preocupación que provoca la pobreza suele ser mayor cuanto más lejos nos encontramos de ella, es decir, causa más miedo entre los ricos que entre los pobres, demasiado ocupados en proporcionarse la próxima comida.
Todos los miedos son el mismo miedo, EL MIEDO A LO DESCONOCIDO. En cuanto entramos en contacto con aquello que nos aterraba, vemos que allí se sobrevive, que incluso, con un poco más de práctica como pobre notaremos que allí uno no es necesariamente desgraciado… Hasta que llega el día en que te pescas sonriendo y descubres se puede ser POBRE Y FELIZ. No obstante, aunque nuestros ingresos y nivel de vida hayan bajado considerablemente, no solemos encontrar la paz atemorizados ahora con empobrecernos más aun y perderlo todo (todo lo económico)
NO HAY QUE PREOCUPARSE POR NADA, por absolutamente nada, ya que ni la mayor de las angustias hará que podamos cambiar un ápice del futuro, lo único que seguramente consigas es anularte en el presente y ser menos eficaz.
NO TE PREOCUPES… OCÚPATE
La preocupación es la más estéril de las emociones, es una angustia improductiva y paralizante por si acaso llega a ocurrir algo malo. Otra cosa muy distinta es hacerse cargo de la situación, planificar y prever como actuar en caso de que empeore. Eso es OCUPARSE y es una actitud inteligente, eso es VIVIR EL PRESENTE. La preocupación es desperdiciar el hermoso presente anticipándose a un negro futuro, que además es probable que ni siquiera llegue a ocurrir.
Si no lo has experimentado por ti mismo, seguramente muchos de tus amigos podrían contarte algo del tipo "Estaba aterrada porque me despidieran y sin embargo cuando ocurrió encontré un trabajo en el que me siento mucho mejor" "Solo de pensar en que él me dejara me ponía enferma, sin embargo cuándo ocurrió apareció mi verdadero amor"… Muchas veces lo que tanto tememos es la semilla de algo mejor. Otras veces no, las cosas cambian a peor, pero es lo que hay y es donde la inteligencia aconseja ADAPTACIÓN y búsqueda de lo mejorable y de los aspectos más positivos de lo que no podemos cambiar.
Ten cuidado con lo que se esconde o confunde con la preocupación:
Todo esto sin entrar en la Ley de la Atracción, en esa teoría que ha saltado a la fama con el best seller "El Secreto" y que tiene miles de adeptos. Esta ley dice que se atrae lo que se piensa y que si tus pensamientos son negros temores y cosas terribles… Los tendrás. Si quieres ver la película en español la tienes en www.youtube.com
Deshazte de la preocupación, pierde esa costumbre que no te da nada y te sienta fatal. Vive el presente sin obsesión por el futuro.

- Ponte en marcha, haz cosas divertidas o prácticas, la actividad es un gran antídoto contra la preocupación.
- Piensa serenamente lo absurdo que es, lo inútil.
- Acótala. Permítete preocuparte de 10 a 10,15h. todos los días. En una época de mucho estrés yo me permitía llevarme la preocupaciones a casa solo un tramo del trayecto, hasta la Plaza de Cibeles, si el día había sido duro tenía que darme prisa y preocuparme a fondo, porque solo disponía de 15 minutos. Así te darás cuenta de lo absurdo.
- Piensa en lo peor que puede pasar, en las probabilidades reales de que ocurra y si de verdad ocurriese como lo podrías mejorar. Verás que no es para tanto.
DINERO, DIVERSIÓN Y ABURRIMIENTO (volver al principio)
Si ya estás aquí, es decir si ya vives con bastante menos dinero que hace tiempo, habrás podido comprobar que la vida "de pobre" es menos excitante, quizás mas aburrida. Menos restaurantes, menos viajes, menos espectáculos menos compras… Pero ojo: ¿Es por eso menos feliz?
Le tenemos una especie de fobia al aburrimiento, al tiempo "sin hacer nada", un "Horror Vacui" al tiempo vacío. A la vez que tenemos una tendencia exagerada a la actividad febril, a la excitación. El aburrimiento es un deseo frustrado de que "pasen cosas" no necesariamente buenas, sino cosas, algo. Bertrand Rusell en su Conquista de la Felicidad nos hace ver que "lo contrario al aburrimiento no es el placer, sino la excitación" y que las ganas de excitación nunca se sacian, siempre necesitan algo aun mas excitante, mientras el placer satisface, llena, da plenitud. También nos muestra el terror que tenemos a aburrirnos. Lo curioso es que nos lo dice en 1.930 cuando la vida era un auténtico muermo. Si extrapolamos sus enseñanzas a la era del video juego, la Play Station, el Rafting o la realidad virtual tenemos que reconocer que se cumple su pronóstico: Efectivamente cada vez necesitamos dosis más altas de excitación. Da miedo pensar con que tendremos que divertirnos dentro de 30 o 40 años.
Tenemos que REAPRENDER A DISFRUTAR, a emplear nuestro ocio, volver a la búsqueda del placer sencillo que si "llena" y satisface, por ejemplo la amistad, la conversación, la naturaleza… El campo, las caminatas, la primavera o el otoño… eso es felicidad. Coge a un niño de unos 5 ó 6 años, que ya conozca los juegos electrónicos pero aun no sea su victima y llévalo al campo, al monte, a pisar charcos, correr y trepar: pasados los primeros minutos de cabreo por no tener su Nintendo verás lo que es ser feliz y verás lo consustancial al ser humano que es el disfrute de la naturaleza. Ah… y es gratis.
Los placeres de los que disfrutarás sin dinero son menos excitantes pero más satisfactorios. Descubrirás las bibliotecas y filmotecas y el placer de acercarte a otro tipo de obras. Verás museos y oirás conciertos gratuitos. Conocerás más en profundidad tu tierra, tus alrededores, aunque menos Punta Cana. El placer de cocinar para tus amigos en vez de ir a restaurantes. Que pescar o pintar puede hacerte mucho más feliz que la nueva Play Station o las compras de marca.
Si perdemos el miedo al aburrimiento, que en pequeñas dosis no es letal, y nos acercamos a los pequeños placeres, sin duda seremos más felices.
EL PARADO Y LOS DEMÁS (volver al principio)
El hombre es un animal gregario. Como todos los primates somos sociales y competitivos y a nosotros además nos importa la opinión de los demás. Junto con la preocupación por la pérdida de poder adquisitivo, el otro gran aspecto doloroso del paro es que nos descoloca socialmente. Cuando el lunes por la mañana el ejército de los "colocados" se lanza a su puesto ¿Yo dónde voy? ¿Quién soy? Por eso son tan terribles "Los Lunes al Sol", después de haber estado descansando todos iguales el fin de semana, el lunes se abre el abismo que nos separa. Debemos aplicar al máximo nuestra inteligencia para no caer en esta trampa, para no dejar que nuestra autoestima se vea afectada por la opinión de los demás. YO SIGO SIENDO YO, con mi maleta de virtudes y mis defectillos. Estamos ante una crisis global y estar en paro depende mucho mas de la situación general que de nuestra propia valía. No debemos hundirnos, podemos y debemos mantenernos con un aceptable nivel de alegría. ¿Cómo?
Nuestra SOCIEDAD es mucho mas compleja que la de los otros primates, incluso ahora se llama SOCIEDAD DE CONSUMO, y aquí se abre otra brecha en nuestra relación con los demás, con "los remunerados" y es que ahora "somos pobres y ellos ricos".
Es un momento perfecto para revisar el CONSUMISMO en el que seguramente vivíamos atrapados (proximamente incorporaremos a nuestra web el apartado Consumismo y Moda), para pensar si la marcas y las modas son lo que nos conviene y si REALMENTE estamos perdiendo algo importante por dejar consumir ese tipo de artículos.
DINERO Y JUSTICIA (volver al principio)

Poco bien nos haremos si caemos en "El Mito de la Justicia", es decir, en suponer que la vida debe ser justa y que nosotros deberíamos tener las mismas cosas/oportunidades/remuneraciones/gratificaciones… que los demás. La justicia es un concepto inexistente, la vida es injusta, el pez grande se come al pequeño, a las personas buenas les pasan cosas malas y a las malas buenas (y viceversa), los ricos se libran de la cárcel… No hay un orden o control razonable es el reparto de dones y desgracias. Es así. La única opción sensata es jugar lo mejor posible cada baza de tu vida con las cartas que te han dado. Perderás todo el tiempo que dediques a estos planteamientos, te harás daño y te paralizarás siempre que apliques cualquier otra teoría irracional.
Cambia "No es Justo" por "Yo Preferiría", no te compares con los demás, deja de pensar en lo que ellos opinen, mejora y procura convertirte en tu mejor versión, ponte en marcha y SÉ FELIZ.
PARO Y CULPA (volver al principio)
Si estás en paro, quizás te sientas culpable por haber hecho (o haber dejado de hacer) en el pasado algo que ha desencadenado esta situación, ya sea tu comportamiento, no haberte esforzado más o haberlo hecho mejor, no haber estudiado,… Si estás teniendo ese tipo de pensamientos, ESTAS DESPERDICIANDO EL PRESENTE EN ALGO QUE YA NO PUEDES CAMBIAR. Eso es el sentimiento de culpa o el arrepentimiento, un estéril sufrimiento actual por algo que ocurrió en el pasado y es imposible modificar. Ya podemos sufrir por ello el resto de nuestra vida, que no cambiará un ápice de lo que hicimos en el pasado. Solemos ser muy sensibles al comportamiento culpabilizador, lo recibimos en nuestra educación desde el principio, los católicos incluso nacemos ya con un pecado ("original") que cometió otro, incluso se considera incorrecto no sentirse culpable… "Mírala, con lo que ha hecho y tan contenta".
Si tus ingresos hay disminuido mucho porque has sido despedido, o porque tus inversiones salieron mal es probable que te sientas mal. Puede que sea una culpa definida, que te arrepientas de algo en concreto o puede ser una sensación difusa, un cierto malestar "porque algo debí hacer mal". Sea como fuere debes acabar con ello, te esta perjudicando en estos momentos en los que tanta falta hace tu fortaleza y no conseguirás nada. ¿O crees que si te sientes culpable el suficiente tiempo el empleo o el dinero regresarán a ti? Puede que este sentimiento te resulte cómodo, ya que mientras estás en el momento presente paralizado por esa angustia no tienes que enfrentarte a las dificultades de la búsqueda de empleo o a las de tener que montar un negocio propio. También puede ser que generes compasión o perdón: "Despidieron a mi yerno, pero el pobre está tan angustiado" pero eso solo sería reconfortante para alguien con muy poca autoestima, por tanto es preferible mejorar la relación contigo mismo y quererte más, aunque sacrifiques algo la relación con tu suegra. Acéptate, quiérete y libérate de la opinión ajena.
Cuando me quedé sin trabajo fue tan liberador en lo personal para mi que me aparecieron algunos flash de auténtica alegría y confieso que llegué a sentirme un poco mal ¡¡¡por estar tan contenta!!!
NO PUEDES VOVER ATRÁS. Está demostrado, de momento no se puede. Lo que si puedes es hacer una lista de todas tus "maldades" de todo lo que harías de otra forma si tuvieras ocasión. Evalúalas sincera y sensatamente y piensa como pudieron afectar "de verdad" a tu situación actual. A continuación haz otra lista con lo que puedes mejorar de tu actitud o conocimientos y proponte la tarea de ser más eficaz en tu próximo trabajo.
BIBLIOGRAFÍA (volver al principio)
Sobre la felicidad hay mucho que decir y muchísimo que aprender, si te consideras infeliz o vives angustiado, lee algo al respecto hay mucho y bueno. Aquí te dejo un poco (algunos son los libros completos gratis). Recuerda que puedes, ánimo, suerte y… Que La Fuerza Te Acompañe…: